Diarios de Motocicleta: Phnom Penh

El día más largo

Nada hacía presagiar lo que nos depararía el viaje hacia la capital camboyana, y menos, después de pasar tres días en la paradisíaca isla de Koh Rong Sanloem.

Quizá la distancia que nos separaba hasta Phnom Penh y lo acontecido desde primera hora de la mañana era una señal de que el trayecto no sería lo que se dice ‘tranquilo’.

Teníamos todo listo para coger el SpeedFerry que nos devolvería hasta Sihanoukville cuando, a parte de la tormenta que azotaba desde los primeros no rayos de sol, nos dijeron que el Speedboat se había estropeado el día anterior y tendríamos que ir en el SloooowBoat.

De los 45 minutos aproximados que duraba el trayecto con el barco rápido pasamos a la 1.30h que tardó en llegar hasta el puerto. Pero, un momento! Este no es el mismo puerto donde dejamos la moto y tomamos el ferry para venir!

El muelle donde nos dejaron se encontraba a 7km del parking de nuestra moto y en donde (en un principio) deberíamos haber vuelto.

Nadie nos informaba de nada, tan solo una horda de taxistas, conductores de tuc-tuc y motos se peleaban por llevarnos hasta el centro como si supieran de que iba la cosa… Tras 15min de espera y hartazgo (por que probablemente tendríamos que coger un tuc-tuc y pagar lo que a ellos les pareciera conveniente), apareció un ShuttleBus de la empresa del ferry que nos dejó en la principal calle turística de Sihanukville. Dos contratiempos que nos hicieron perder 2h del tiempo que teníamos previsto salir.

Apenas habíamos salido de Sihanouk cuando un policía, a lo lejos, nos hacía señales para que parásemos con muy malas maneras.

Tras pedirnos la documentación, rebuscar lo que no está escrito por la moto, hacernos vaciar las mochilas y repetir como 10 veces la palabra marihuana (suponemos que intentaban encontrar algún tipo de droga en nuestro equipaje) , nos dejaron ir.

Otra media hora perdida entre una cosa y la otra.

Habríamos recorrido unos 20km cuando, de nuevo, tuvimos que frenar en seco por un accidente en la carretera (sería otro presagio?). Al parecer, un joven había chocado con un coche y permanecía en el suelo siendo atendido y ante la mirada de decenas de curiosos que habían detenido sus motos para chafardear y sacar alguna que otra foto.

Cogimos el ritmo de nuevo y parecía que podríamos llegar con los últimos rayos de sol a Phnom Penh pero entonces, intentando adelantar a un camión por la derecha, un motorista paró de golpe delante nuestro y al intentar frenar en secó la rueda trasera resbaló por la arenilla y nos fuimos al suelo. Mierda!

 

 

El accidente en sí (y afortunadamente) no fue grave. Alba fue la que salió más mal parada por la herida de la mano y las rascadas en el pompis…(sí, cursi, pero intentamos recordarlo con gracia).

caída en moto

Heridas de guerra de Alba

El susto que nos llevamos fue mayor que los daños que habíamos sufrido, además, el retrovisor izquierdo (el esencial para conducir allí) se había destrozado.

Con algo de miedo en el cuerpo y después de que unos amables locales limpiaran la herida de la mano de Alba, seguimos adelante. No tardamos mucho en tener que volver a parar. Esta vez para comprar un nuevo retrovisor (era imposible hacer los ciento y pico km que todavía faltaban en esas condiciones).

Alrededor de las 18h y cuando el sol comenzaba a esconderse llegábamos a las afueras de Phnom Penh. Para colmo, llegábamos a la hora que salían miles de trabajadores de las fábricas y vimos el lamentable espectáculo en el que los trabajadores eran apelotonados en camiones para volver a sus respectivos hogares.

No se aprecia muy bien ya que es de un vídeo pero era una estampa muy triste

Por fin llegamos a Phnom Pehn!!!

Parecía que no iba a acabar nunca ese día pero ya estaba, habíamos llegado. Tras el largo día decidimos que dejaríamos la moto aparcada unos días para descansar nuestros traseros y las mentes (es bastante estresante tener que estar constantemente atento para que los alocados conductores no te arroyen).

Habíamos reservado el alojamiento con antelación, por eso, y a pesar del accidente, queríamos llegar a la capital como fuera.

Ese día decidimos cenar pizza para darnos un capricho. Nos lo merecíamos después del viajecito que nos habíamos marcado! (y llevábamos más de un mes sin comer pizza!)

Descubriendo la Capital

La mayoría de cosas que habíamos oído hablar sobre Phnom Phen no invitaban a quedarse más de 2 días, sin embargo, y a raíz del accidente en moto, acabamos hospedándonos 3 noches en el Longlin, situado en una de las calles principales para turistas y cerca de las principales atracciones de la ciudad.

Como hemos dicho anteriormente, quizá no sea una de las capitales más bonitas del Sureste Asiático, sin embargo, si lo deseamos, tenemos una multitud de actividades para pasar unos días entretenidos por la ciudad. Además, a medida que te vas adentrando en la reciente historia de Camboya, te cambiará la perspectiva de Phnom Pehn y del país entero por lo que supuso para su población. 

Wat Ounalom

De turisteo por la capital

Que ver y hacer en Phnom Phen

  • Palacio Real 

    Una de las joyas de la corona (lo sentimos, para nosotros la auténtica joya de la corona camboyana es y será Angkor :P). Para quienes hayan visitado con anterioridad el Palacio Real tailandés quizá éste se les quede pequeño, pero no por ello deja de ser una visita interesante, ya que podremos adentrarnos en la historia de la realeza camboyana a través de los diferentes palacios, jardines y pabellones ataviados de múltiples objetos de incalculable valor...vamos, lo de todos los malditos reyes! (se nota que somos republicanos, no? 😛 ). Precio: 10$

     

    Palacio Real Phnom Phen

    Palacio Real

  • Museo del Genocidio Tuol Sleng

    Si queréis comprender un mínimo el horror más reciente sufrido por el pueblo camboyano durante el (corto pero intenso y macabro) régimen de los Jémeres Rojos no os podéis perder esta visita. Se trata de la Prisión S-21 que los Jémeres utilizaron para encarcelar y torturar (algunos hasta la muerte) a presos políticos. Probablemente saldréis con mal cuerpo, es normal, sois humanos y acabaréis de contemplar una de las mayores atrocidades cometidas por la mano del hombre sobre su propia población... Precio: 3$ + 3$ audio-guía (muy recomendable y está en Castellano. Si sois dos, hay dos entradas de audio, no es necesario alquilar 2 aparatos)

    Museo del Genocidio Tuol Sleng

    Una de las temibles celdas de la S-21

  • Killing Fields o Choeung Ek Memorial

    Otro paseo por la deshumanización que cometieron los Khmer Rouge con todo el que se oponía a su régimen o era sospechoso de serlo. Se trata de los campos de exterminio en donde llevaban a los presos que habían pasado previamente por Tuol Sleng. A pesar de no ser tan impresionante como la prisión, no deja de ser una visita obligada para que el sufrimiento del pueblo camboyano no caiga en el olvido. Precio: 5$

 

  • Museo Nacional

    En él se encuentra la mejor colección de escultura Jemer del mundo, y aun que nosotros no lo visitamos por su precio, si que nos acercamos a ver el recinto, ya que se trata de un típico edificio de terracota construido entre 1917 y 1924 (la fachada fue renovada en 1968 por el arquitecto camboyano Vann Molyvann). Precio: 5$

    Exterior del Museo Nacional Phnom Pehn

  • Central Market o Psa Thmey

    Ya sabéis lo mucho que nos gustan los mercados, cierto? No es que sea uno de los mejores que hayamos visitado pero su edificio y distribución llaman la atención para pasar unas horas y, ¿?porqué no¿? comprar ropa, fruta o lo que uno desee, a buen precio!

    Central Market

    Interior del Central Market

  • Wat Phnom

Su nombre significa 'templo de la colina' ya que se encuentra en la única colina de Phnom Penh (27m). Precio: 1$

Wat Phnom

  • Wat Ounalom

    Se trata de uno de los templos budistas más importantes del país. En él (supuestamente) se conserva un pelo de ceja que podría pertenecer a Buda! Este templo esta formado por 44 edificios y se fundó en la década de 1440, aunque actualmente esta restaurado después de que los Jémeres Rojos destruyeran gran parte cuando tomaron la ciudad en 1974 . Entrada Gratuita

Wat Ounalom

Exterior del Wat Ounalom

  • Phsar Market

    Si lo que buscáis es un mercado local y para nada turístico, este es vuestro sitio. En él podréis disfrutar de la tranquila vida local aún estando muy cerca de la zona de alojamientos para turistas.

  • Russian Market:

    Uno de los mercados más famosos de la ciudad. Al igual que en el Mercado Central encontraremos ropa, souvenirs y comida, pero se trata de un mercado mucho más estrecho, oscuro y, porque no decirlo, sucio. Aun así nos aventuramos a comer en él y la verdad es que el plato de noodles que engullimos estaba delicioso.

    Russian Market

    Una de las muchas paradas de arte que podréis encontrar allí.

Y hasta aquí una nueva etapa de los Diarios de Motocicleta por el Sureste Asiático. El próximo destino será Battambang, un lugar que nos encandiló hasta el punto de quedarnos 5 días para disfrutar al máximo todo lo que nos ofrecía la ciudad. No os lo perdáis 😉

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